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Notas

TU AMIGO DE MÉXICO
Por: Thiare Valenzuela Paterakis 
Dentro de un cuarto oscuro en su casa en México, Eduardo del Corral, contempla el más maravilloso acto de magia que había visto en su vida: sobre un papel en blanco comienzan a aparecer: un rostro, un camino, sus hermanos jugando…  Desde ese momento se le es revelada su pasión, marcado su destino de viajero infinito. Años más tardes, en uno de los balcones nostálgicos de Barranco, Edu, poeta de la imagen, se encuentra cortejando a María, su guitarra y enamorada. Bajito, sencillo, de gran sonrisa y larga carcajada, me invita con sus ojos brillantes a iniciar una conversación, impregnando con ésta unas de las cuantas notas de inmortalidad de mi paso por Lima, Perú.  
Cuando a los 7 años su padre nuevamente lo hecho al mundo, regalándole su primera cámara y enviándolo a crear sus propias historias sobre las hojas en blanco; el pequeño Edu, fotografió a su perro y a su bicicleta, dándose cuenta de los diferentes mundos que coexisten dentro de: un objeto, una persona, un paisaje o un momento. Es así, que embargado por un afán descubridor, a la temprana edad de 13 años decide irse de casa; 7 años más tarde ya le estaban comprando su primeras veinte fotografías, cada una a 50 dólares, hecho que lo transporta más allá del pacífico desembarcando en Inglaterra, donde acompañado por su motocicleta y su cámara, recorre hasta Hungría, viajando luego por aire hasta Asia, regresando, tiempo después, a Europa por el lado occidental, finalizando, su catarsis de descubrimiento, en un viaje por África.  Magno recorrido dura 10 años y es cuando, en la ciudad de Buenos Aires, se reencuentra con tierras americanas de las que no se ha desprendido hasta hoy.
 El descubrir de Edu
¿Qué simboliza para ti el viaje?
 Viajar propicia la apertura de la mente, pues comprendes que la vida se puede interpretar de muchas maneras, tal como lo expresa Descartes en la frase: “pienso luego existo”. Cuando viajas te das cuenta que todo aquello que te han enseñado desde niño, todo lo que te han dicho que es lo “correcto” o “normal”, en otras culturas son cosas totalmente distintas y te preguntas ¿quién tiene la razón? Es así que al igual que Descartes prefieres cuestionártelo todo y comprender que existen infinidades de expresiones humanas para manifestar el mismo hecho cotidiano y todas ellas son valorables y respetables dentro del entorno físico y social que están insertas. 
  ¿Cuál es la mejor manera de viajar?
Yo prefiero un viaje despacio, vivido, pues así puedes desarrollar relaciones humanas, si te mueves muy rápido no siembras nada. Visitar un lugar no implica una lista de cosas que hacer o visitar, hay que descubrir a medida que vas caminando y quizás descubres las cosas que te han recomendado o quizás no. Con todo lo que yo he viajado, no he conocido todos los lugares que me han dicho que debiera conocer pero me he sentado a comer en casas locales y compartido con más gente que cualquier otro. Esa es la oportunidad que te da un viaje experimental, en el que el primer día vas a un negocio a comprar y saludas a la señora que atiende, luego al segundo le preguntas cómo está y al tercero ya estas metido en su casa donde me cuenta, mientras nos tomamos un café. que a su hija le esta yendo mal en las matemáticas o que tiene un novio que no le gusta. 
¿Cuál es tú disposición humana para estar siempre en tránsito?
Yo no he parado de viajar desde los 13 años, mientras menos tenga mejor pues me da la libertad de dirigirme a cualquier parte y además, aparte de mi pasión por la fotografía y la de tocar guitarra también existe una por moverme de a un lado a otro. En este largo transito he tratado de encontrarme y convivir con ese niño que no se preocupaba mucho por el pasado o por el futuro, el que sólo se levantaba por las mañanas pensando con quién iba a jugar pues la gracia de los juguetes es poder compartirlos. Es así que trato siempre de estar conectado con lo esencial “duerme cuando tengas sueño, come cuando tengas hambre y si te deja agarrarla pues sácale” y lo más importante, hacer todo con amor pues en la vida no existe cosa más linda que el amor.  
¿Cómo es el juego de la fotografía?
La fotografía abre portales de percepción pero para eso uno como fotógrafo se debe integrar en el entorno, es por esto que salgo mucho a caminar, observar, conversar y así con mi mente veo las fotos. Salgo a la calle a la vida como jugando a sacar fotos.

¿Y cuándo sabes que es “la  foto”?  
Cuando veo algo y tengo ganas de compartirlo y quiero compartirlo como yo lo veo. La imagen tiene mucha fuerza te permiten crear realidades, muchas personas pueden tomar fotos de un mismo objeto pero muy pocos pueden ver más allá del mismo. Cuando lo ves, es un descubrimiento que debe ser compartido, pues la foto nunca está terminada si no es vista por otros, pues no todo el mundo puede viajar y o tienen el nivel de conciencia para ver más allá, y esa es mi labor, contribuir al “pienso luego existo”. 
Si quieres conocer más sobre Eduardo del Corral visita su página http://www.tuamigodemexico.com
 

TU AMIGO DE MÉXICO

Por: Thiare Valenzuela Paterakis 

Dentro de un cuarto oscuro en su casa en México, Eduardo del Corral, contempla el más maravilloso acto de magia que había visto en su vida: sobre un papel en blanco comienzan a aparecer: un rostro, un camino, sus hermanos jugando…  Desde ese momento se le es revelada su pasión, marcado su destino de viajero infinito. Años más tardes, en uno de los balcones nostálgicos de Barranco, Edu, poeta de la imagen, se encuentra cortejando a María, su guitarra y enamorada. Bajito, sencillo, de gran sonrisa y larga carcajada, me invita con sus ojos brillantes a iniciar una conversación, impregnando con ésta unas de las cuantas notas de inmortalidad de mi paso por Lima, Perú.  

Cuando a los 7 años su padre nuevamente lo hecho al mundo, regalándole su primera cámara y enviándolo a crear sus propias historias sobre las hojas en blanco; el pequeño Edu, fotografió a su perro y a su bicicleta, dándose cuenta de los diferentes mundos que coexisten dentro de: un objeto, una persona, un paisaje o un momento. Es así, que embargado por un afán descubridor, a la temprana edad de 13 años decide irse de casa; 7 años más tarde ya le estaban comprando su primeras veinte fotografías, cada una a 50 dólares, hecho que lo transporta más allá del pacífico desembarcando en Inglaterra, donde acompañado por su motocicleta y su cámara, recorre hasta Hungría, viajando luego por aire hasta Asia, regresando, tiempo después, a Europa por el lado occidental, finalizando, su catarsis de descubrimiento, en un viaje por África.  Magno recorrido dura 10 años y es cuando, en la ciudad de Buenos Aires, se reencuentra con tierras americanas de las que no se ha desprendido hasta hoy.

 El descubrir de Edu

¿Qué simboliza para ti el viaje?

 Viajar propicia la apertura de la mente, pues comprendes que la vida se puede interpretar de muchas maneras, tal como lo expresa Descartes en la frase: “pienso luego existo”. Cuando viajas te das cuenta que todo aquello que te han enseñado desde niño, todo lo que te han dicho que es lo “correcto” o “normal”, en otras culturas son cosas totalmente distintas y te preguntas ¿quién tiene la razón? Es así que al igual que Descartes prefieres cuestionártelo todo y comprender que existen infinidades de expresiones humanas para manifestar el mismo hecho cotidiano y todas ellas son valorables y respetables dentro del entorno físico y social que están insertas. 

  ¿Cuál es la mejor manera de viajar?

Yo prefiero un viaje despacio, vivido, pues así puedes desarrollar relaciones humanas, si te mueves muy rápido no siembras nada. Visitar un lugar no implica una lista de cosas que hacer o visitar, hay que descubrir a medida que vas caminando y quizás descubres las cosas que te han recomendado o quizás no. Con todo lo que yo he viajado, no he conocido todos los lugares que me han dicho que debiera conocer pero me he sentado a comer en casas locales y compartido con más gente que cualquier otro. Esa es la oportunidad que te da un viaje experimental, en el que el primer día vas a un negocio a comprar y saludas a la señora que atiende, luego al segundo le preguntas cómo está y al tercero ya estas metido en su casa donde me cuenta, mientras nos tomamos un café. que a su hija le esta yendo mal en las matemáticas o que tiene un novio que no le gusta. 

¿Cuál es tú disposición humana para estar siempre en tránsito?

Yo no he parado de viajar desde los 13 años, mientras menos tenga mejor pues me da la libertad de dirigirme a cualquier parte y además, aparte de mi pasión por la fotografía y la de tocar guitarra también existe una por moverme de a un lado a otro. En este largo transito he tratado de encontrarme y convivir con ese niño que no se preocupaba mucho por el pasado o por el futuro, el que sólo se levantaba por las mañanas pensando con quién iba a jugar pues la gracia de los juguetes es poder compartirlos. Es así que trato siempre de estar conectado con lo esencial “duerme cuando tengas sueño, come cuando tengas hambre y si te deja agarrarla pues sácale” y lo más importante, hacer todo con amor pues en la vida no existe cosa más linda que el amor.  

¿Cómo es el juego de la fotografía?

La fotografía abre portales de percepción pero para eso uno como fotógrafo se debe integrar en el entorno, es por esto que salgo mucho a caminar, observar, conversar y así con mi mente veo las fotos. Salgo a la calle a la vida como jugando a sacar fotos.

¿Y cuándo sabes que es “la  foto”?  

Cuando veo algo y tengo ganas de compartirlo y quiero compartirlo como yo lo veo. La imagen tiene mucha fuerza te permiten crear realidades, muchas personas pueden tomar fotos de un mismo objeto pero muy pocos pueden ver más allá del mismo. Cuando lo ves, es un descubrimiento que debe ser compartido, pues la foto nunca está terminada si no es vista por otros, pues no todo el mundo puede viajar y o tienen el nivel de conciencia para ver más allá, y esa es mi labor, contribuir al “pienso luego existo”. 

Si quieres conocer más sobre Eduardo del Corral visita su página http://www.tuamigodemexico.com

 


Notas

En Barranco, Lima, son los músicos limeños los que te despiertan por las mañanas. Como verán, mi querido Rafaelito tiene personalidad, gracia y alegría y pé, si no le puedes dar tu atención pues dale un Sol!

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Cotidiano en Lima:.

Notas

La nostalgia de Lima

Notas

La Lima!

Notas

Experiencia de un viaje VIVO…

“Experiencia de un viaje VIVO… donde el realismo mágico de las tierras de las Américas: colores, olores, idiosincrasia, patrimonio y vida cotidiana, serán materializados a través de un trabajo documental, exploratorio y cultural”

Revista Digital “La Cambalache” es unespacio realizado por una periodista y gestora cultural que con el propósito de rescatar y retratar aquellos elementos que le dan vida, sentido y materialidad al realismo mágico de las tierras de las Américas, decide realizar un viaje cuyo principal equipaje serán las experiencias y el intercambio cultural que viva en el camino. “La Cambalache” es una propuesta diferente pues espera convertirse en una cápsula de cada uno de los mundos surrealistas con que se encuentran los viajeros en su ruta, permitirá abrir puentes de percepción propiciando el acercamiento entre culturas e individuos y en un portal donde las historias, anécdotas y registros audiovisuales permitan al público sentir los colores, olores, ritmos y sentimientos con qué se vive en las Américas.

Para muchos el acto de “viajar”, significa trasladarse a una nueva realidad y espacio, donde la optimización del tiempo suele convertirse en el principal protagonista, pues el turista en general, se propone el agotador afán de conocer en pocos días todos aquellos espacios y lugares, que siendo reconocidos popularmente, lo hagan sentir efectivamente situado en otra realidad.  Sin embargo, el turista que realiza un “Viaje VIVO”, es decir, el viajero, apela al sentido emancipador de la experiencia, pues éste no cuenta con rutas establecidas, en otras palabras, desea: explorar, descubrir e interactuar con la comunidad, propiciando el enriquecedor ejercicio de empaparse del espíritu y sentido de pertenencia de una localidad determinada.

Siguiendo este anhelo y disposición, es que el viajero de un Viaje VIVO, se encuentra: con el característico “Motemei” de Valparaíso, Chile, y descubre el simbolismo y valor patrimonial que tiene la producción artesanal en esta ciudad asimétrica y colorida; de la misma forma, acepta tomarse “un pichuncho”, trago característico de las saladas tierras de Uyuni, Bolivia, y compartir experiencias con los lugareños que le cuentan, después de una agotadora jornada de trabajo, la riqueza y soledad de vivir al sur del mundo rodeados de un mar blanco y sólido;  o tal vez llega, al escondido pueblo de “Curarrehue”, Altar de Piedras en Mapudungun, en la frontera de Chile con Argentina, y se sienta durante todo un día, junto a las mujeres mapuches, que al compás de la creación de sus telares junto al calor de una fogata y absorbiendo el sabor amargo de un mate, les cuentan la sabiduría y el legado de sus ancestros. 

Es así, que apelando a las ganas de descubrir y explorar que tenemos como esencia los seres humanos, “La Cambalache” espera transmitir dichas experiencias, aportando en la creación de espacios comunicacionales donde se contribuya al: acercamiento de los seres humanos, fomento del crecimiento y fortalecimiento cultural, respeto a la idiosincrasia y cosmovisión de las comunidades.

Notas

Camino a la unión de los puntos… Camino a La Cambalache:.

Notas

En busca de historias felices… sin cadenas sobre los pies me puse andar!

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A-alienación!
‎”Es hora de que las personas despierten y empiecen a intregarse en nuestros submundos, esa es nuestra apuesta, ya que el ejercicio inverso hasta ahora no ha dado resultado” Pina Aventura.

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